Hasta 12 cuotas Sin interés
20%OFF por transferencia
Envíos a todo el país
Tus toallas no se gastaron: dejaron de secar

Salís de la ducha, te pasás la toalla y seguís mojada. La toalla está entera, no tiene agujeros, no está vieja. Pero no seca.

No es tu impresión y no es la toalla que "ya dio lo que tenía". Casi siempre hay una causa concreta, y en la mayoría de los casos es la misma.

El culpable número uno: el suavizante

El rizo de una toalla es un montón de bucles de algodón parados. Esos bucles son los que levantan el agua. El suavizante los recubre con una película que los apelmaza y los acuesta.

Resultado: la toalla queda espectacular al tacto —suavísima— y deja de absorber. Empuja el agua en vez de levantarla.

Si tus toallas dejaron de secar de un día para el otro, empezá por ahí: sacá el suavizante. En tres o cuatro lavados vuelven.

Para el olor a humedad, media taza de vinagre de alcohol en el último enjuague hace mucho más que cualquier suavizante, y no tapa el rizo.

El otro tema: el gramaje

Las toallas se miden en gramos por metro cuadrado, y ese número te dice cuánto algodón hay. Más algodón, más absorción, y también más peso y más tiempo de secado.

• 380 a 450 gr — livianas, de uso diario. Secan rápido ellas mismas, ideales si

tenés poco sol o te bañás varias veces por día.

• 500 a 600 gr — con cuerpo, las que sentís mullidas. Absorben más pero tardan

más en secarse.

Ninguno de los dos es mejor. Son para cosas distintas. Lo que sí es un problema es comprar sin saber cuál estás llevando.

La medida, que engaña más que el nombre

Que la etiqueta diga TOALLÓN no significa que sea grande. Para nosotros un toallón de baño tiene que medir al menos 65x135 cm. Menos que eso no te cubre al salir de la ducha. Y en toallas de mano, el mínimo razonable es 38x58 cm.

Antes de comprar, buscá la medida en centímetros. Si no la dice, ya te está diciendo algo.

Ah, y la pelusa

Las toallas nuevas sueltan pelusa y está bien: son fibras cortas que quedaron entre los bucles al tejer. Los primeros lavados se las llevan y después se corta sola. No es un defecto.

Un tip: los primeros dos lavados, sin suavizante y sin mezclar con ropa oscura.

Cuándo sí se terminó

Cuando el rizo se aplastó de verdad, la toalla adelgazó y ya no vuelve después de varios lavados sin suavizante. Ahí cumplió.

En Blanquería Home ponemos el gramaje y la medida en cada ficha, porque creemos que tenés derecho a saber qué estás comprando antes de mojarte.